Tipos de datos 

La agricultura moderna ha entrado en una nueva era gracias al desarrollo del Big Data, una tecnología que permite recopilar, integrar y analizar enormes volúmenes de información generada en tiempo real por distintos sistemas y sensores. En el campo agrícola, estos datos abarcan desde variables meteorológicas como la temperatura, la radiación solar y las precipitaciones, hasta indicadores más específicos como la humedad del suelo, o los estados fenológicos de los cultivos, etc. Al procesar toda esta información, los agricultores y técnicos pueden comprender mejor el comportamiento de los sistemas productivos, anticipar problemas y tomar decisiones más precisas. De este modo, el Big Data no solo optimiza el rendimiento y la eficiencia de los cultivos, sino que también promueve una agricultura más sostenible, capaz de adaptarse a las condiciones cambiantes del clima y las demandas del mercado.

Factores Meteorológicos

Chile es un país que tiene una geografía única que va desde el desierto más seco del mundo, hasta los fríos lugares en el extremo austral de chile. Esta gran diversidad implica diferencias en las características del clima, los suelos y las condiciones agrícolas que los pueblos en Chile puedan establecer influyendo, a su vez en los tipos de cultivos que se pueden desarrollar por el territorio chileno.


Temperatura

En el extenso territorio chileno, las T°, varían de forma significativa. En la parte norte, en el interior del desierto de Atacama, los termómetros son capaces de marcar temperaturas superiores a los 40 °C en el día, pero también bajan drásticamente por las noches. En la zona central, el clima mediterráneo trae T°, más equilibradas, marcando entre 5 °C y 30 °C, según la época del año. Su medicion es en Grados C° o  K, sus intrumentos de medición son: termómetros, sensores, etc.

Humedad del aire

Se observan muy grandes diferencias a lo largo del territorio chileno. Es importante mencionar que, en el norte, el aire es seco, con datos que en pocas ocasiones pasan el 30 % lo que se relacionan directamente con la escasez de vegetación del lugar. Para obtener una producción agrícola, se requiere del riego de las plantas. En el área central, la humedad oscila entre los 40 % y los 70 % y es en este rango donde se producen las condiciones óptimas para el cultivo. En el sur, por su parte, el aire es húmedo, superando frecuentemente el 80 %, favoreciendo para el crecimiento de los bosques nativos y las praderas naturales.

Lluvia

Las precipitaciones en Chile son variadas como su territorio. En el desierto de Atacama, llueve muy poco en algunos sectores, menos de 2 mm al año aproximadamente, mientras que en la zona central las lluvias caen en invierno, logrando cifras de entre 300 y 700 mm, para más al sur, como Los Lagos o Aysén, presentan precipitaciones abundantes que superan los 2500 mm, llegando a cifras en torno a los 5000 mm en sectores de la cordillera de la costa. Estas diferencias en las precipitaciones determinan qué cultivo es posible establecer en cada zona y cómo debe ser el manejo hídrico.

Viento

El viento también se incluyó como otro elemento importante dentro del sistema climático chileno, ya que en la zona norte y centro las velocidades medias alcanzan entre 10 y 30 km/h, las que en la costa aumentan durante las tardes; mientras que, en la zona sur especialmente en Magallanes, los vientos llegan a ser muy fuertes, incluso con ráfagas que pueden superar los 100 km/h, de esta manera esos valores afectan directamente al suelo provocando erosión, el diseño de invernaderos y la dirección de los cultivos.

Radiación solar

Corresponde principalmente a la energía que es irradiada por el Sol en forma de ondas llamadas electromagnéticas. Su medición es en metros cuadrados (W/m²) y se manifiesta según su tipo, en rayos UVA, UVB y UVC.

Datos de las Plantas

Las plantas son seres vivos que requieren condiciones específicas tales como; luz, agua, aire y suelo para así poder crecer adecuadamente. La información obtenida de los datos es útil para coordinar y optimizar la gestión agrícola, permitiendo así tomar decisiones certeras en cada etapa del cultivo.

Estados fenológicos

Estos estados nos permiten identificar las diferentes fases del desarrollo de la planta; germinación, crecimiento, floración, madurez y cosecha. Es dable mencionar que, en el momento de la recolección, se deben considerar los siguientes aspectos como el estado de la planta, calibre, peso y color del fruto, así como el tiempo transcurrido.

Floración

Es la totalidad de flores producidas por una planta. Sirve para estimar su rendimiento productivo, expresado principalmente en kg/Planta y en T/ha, según el tipo correspondiente de cultivo.

Plagas y enfermedades

Cada cultivo requiere principalmente un manejo adecuado frente a diferentes plagas y enfermedades. Se establece un umbral de tolerancia que nos permite evaluar el nivel de daños y tomar medidas preventivas según la fase de la planta.

Horas frío

Son un factor importante para los cultivos frutales que requieren reposo invernal. En la zona central se acumulan entre 400 y 1 000 horas de frío, lo que permite el desarrollo de algunos cultivos como manzanos, duraznos o cerezos. En el sur se alcanzan las 1 200 horas frio, en tanto que en el norte muchas zonas no alcanzan las 300 horas frio, lo que produce que las especies que requieren largos periodos de reposo. Estos registros son importantes para el manejo de la siembra, la poda y la selección de las variedades en función de las condiciones climáticas de la zona.

Datos suelo

Tipos de suelos

El suelo es la capa principal de la corteza terrestre y constituye el medio principal del desarrollo de las plantas. Está compuesta por minerales, materia orgánica, agua, aire y microorganismos esenciales, todos ellos ocupan un puesto fundamental para la nutrición y el soporte de las raíces.

Ph del suelo

El ph regula las condiciones físicas, químicas y biológicas del suelo. Y se mide en una escala que va desde los 0 a 14, donde los valores bajos nos indican acidez y los altos alcalinidad. Un ph cercano a 7 corresponde a neutro, ya que suele ser el más favorable para las especies vegetales, ya que nos permite la disponibilidad correcta de los nutrientes 

Tipos de suelos chilenos 

En Chile se encuentran variados tipos de suelos debido a su gran extensión y diversidad de climas. En nuestra región, la del Biobío, predominan los suelos volcánicos, arcillosos y franco-arenosos, que se caracterizan por su buena fertilidad y capacidad para la actividad agrícola y forestal.
En el norte de Chile, especialmente en el desierto de Atacama y zonas costeras, predominan los suelos arenosos, pobres en materia orgánica y con baja retención de agua.
En la zona central, desde Coquimbo hasta Maule, los suelos son principalmente francos y franco-arenosos, considerados los más fértiles del país.
En el sur de Chile, desde La Araucanía hasta Los Lagos y Los Ríos, predominan los suelos arcillosos y volcánicos, ricos en materia orgánica, aunque con problemas de drenaje.
Finalmente, en la zona austral, como Aysén y Magallanes, los suelos son delgados, fríos y con alto contenido de materia orgánica.

Estructura y textura del suelo

La estructura del suelo se caracteriza principalmente en horizontes:

  • Horizonte O: capa superficial rica en materia orgánica (hojas, ramas, restos vegetales).
  • Horizonte A: tierra más oscura y fértil, con raíces.
  • Horizonte B: tiene un color más claro, el cual está compuesto principalmente por arcillas.
  • Horizonte C: está formado por material rocoso.
  • Horizonte D o R: también llamado roca madre.

La textura del suelo corresponde a la proporción de arena, limo y arcilla, lo cual influyen en su capacidad de retener agua, factores importantes para determinar el correcto desarrollo vegetativo.


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